13 de septiembre de 2006

Mi dulce luna se ha ido de paseo


Aunque esta mañana puse unas letras; ahora, en la soledad y tranquilidad de la noche me apetecía leer y, con más motivo hoy.... porque mi compañera nocturna ha desaparecido....¡sí, sí!...yo creo que se ha ido a dar un paseo con sus amigas las estrellas por algún sitio de diversión del Universo....¿quizás por la Constelación de Orión?...o...¿quizás han cogido el viento supergaláctico (por allí, es el medio de transporte) y están visitando a las nebulosas corazón y alma (algún día os contaré su historia)?....bueno....¡es la vida!......como os estaba diciendo....leyendo.....he encontrado esta perlita

He amado demasiado a las estrellas para temer a la noche (Epitafio de un astrónomo aficionado)

y me he acordado de un cuento de Isabel Allende....leed....y disfrutar


El duende de Los Sueños
Una madre estaba harta de que todos los sábados sus hijos se durmiesen tarde. El motivo era que el duende de los sueños no venía a cantarles una nana, como hacía todas las noches de los demás días de la semana. Por eso, decidió llamar al duende. -Me es imposible -se disculpó el duendecillo-, Los sábados tengo mucho que hacer, pues el domingo es día de fiesta y los duendes tenemos que ordenar el mundo para que esté más bello. No sólo debo ir al campo para ver si el viento ha quitado el polvo a la hierba y a las flores. ¡Además tengo que subir al cielo . -¿ Para qué? -preguntó la madre. -Para bajar las estrellas una a una y darles brillo. -Eso no es cierto, las estrellas están fijas en el cielo -dijo la mujer. -¿Lo va a saber usted mejor que yo? -protestó el duendecillo. La madre estaba dispuesta a discutir el tema, pero.... vio a sus niños dormidos y no quiso despertarlos. Así ....es que nunca sabremos si las estrellas están fijas o no......
I. Allende