5 de noviembre de 2006

....personas buenas y afables...que dejan huella


Bueno, mi dulce luna, una vez más fuera de mi horario habitual para escribirte unas letras. ¡Menos mal! que tú eres magnánima y comprensiva conmigo y me admites casi todo.
....Estaba pensando, en esta tranquila mañana, que tengo mucha suerte....sí.....; bueno....ya sé que, en este momento, estás pensando....-pero, si...se lo he dicho mil veces y...ahora me viene con éstas-. En fin, ya sabes que mi pensamientos y razonamientos, algunas veces...por no decir la mayoría, son...desordenados,...caóticos,... irregulares, ....pero....son míos y tengo que vivir con ellos.....se me va el hilo de lo que quería decir....retomo la idea de que tengo suerte...¿vale?.
....en la anterior entrada, hablaba sobre el tío Pablo....bien, pues como este hombre, a lo largo de mi vida, han pasado personas de...ésas que...dejan huella, que... son exactamente lo que aparentan.....buenas y afables, que están siempre disponibles, que sufren por lo que les ocurre a los demás y que se sienten culpables cuando no pueden ayudarte. Gracias a todas ellas y, en distintas épocas de mi vida, mi paso por este mundo y la relación con las personas que me rodean (no sólo las que me quieren, sino...la que me quieren menos) es, muy a menudo,.... liviano, ....calmo, ...amable,... sereno.
Mi amiga Isabel, me ha dicho muchas veces que encontrar este tipo de personas, a estas alturas de la película de nuestra vida es muy difícil....yo,...siempre he discrepado con ella sobre este tema, lo único hay que hay que tener, yo creo, es el corazón abierto;....mira, sin ir más lejos,..no hace once meses...que una persona con mirada telúrica, construye realidades amables, a mi alrededor , con sus metáforas y...¡la verdad!...se agradece....teniendo en cuenta que, el presente que estoy viviendo, algunas veces, es muy duro....pues todavía no me llevo bien con el sufrimiento y es, precisamente el que tengo que ver todos los días, en la mirada de unas de las personas que más quiero.
Para todas estas personas que han existido y existen y...para ti, mi dulce luna, que estás en el firmamento velando por mí, dejadme que os deje un cuento en la voz de Bucay...

3 comentarios:

almena dijo...

Ser un "tío Pablo".
Un ejemplo.
O el amoroso monje del cuento de Bucay, que me ha encantado escuchar.
Gratísimo mi "buceo" por tu blog.

:)

La hormiguita dijo...

Tienes un precioso blog.
Saludos

Jesús dijo...

Encontrar personas que dejan huella. Eso es muy verdadero . Tú fuiste una sin duda que ha dejado huella y la sigues dejando.