Mi dulce luna, tú ya sabes de mi debilidad por los astros y deidades; por eso, hoy voy a dejar una imagen de una amiga tuya: La Nebulosa de la Burbuja, para que nuestros amigos la conozcan. Aquí dejo un pequeño párrafo contando algo más sobre ella:
Se la llama también, NGC 7635. La Nebulosa de la Burbuja , está siendo empujada por el viento estelar de la masiva estrella central BD+602522 . Sin embargo, justo al lado habita una gigantesca nube molecular , que puede verse a la derecha. En este lugar, una fuerza irresistible se topa con un objeto inmóvil en mitad del camino. La nube podría contener la expansión de la burbuja de gas, pero se va rasgando debido a la radiación caliente de la estrella que hay en el centro de la burbuja . La radiación calienta las zonas densas de la nube molecular , provocando así su brillo. Esta Nebulosa tiene unos 10 años luz de diámetro y forma parte de un complejo mucho mayor de estrellas y capas de material. Nuestra amiga puede verse con un telescopio pequeño en la constelación de Casiopea .
Antes de despedirme y ya que estamos en plan científico, déjame que te cuente la historia de un científico muy divertido llamado Fermi
A este señor, yo no le admiro por lo que sabe a nivel científico (que imaginarios si lo sabrá...siendo Nóbel, además fue el primero que realizó una reacción nuclear en cadena; en fin, un cerebrito)....sino por su lucidez, salero, humor. Bueno, dicho esto....vamos a ello.
De Enrico Fermi (premio Nóbel de Física en 1938) se cuentan multitud de anécdotas relacionadas con su ingenio, agudeza y mentalidad crítica. Hoy os cuento dos de ellas que relacionan a este hombre con el ejército.
Por sus primeros descubrimientos de física fue elegido miembro de la Real Academia Italiana de Ciencias y le fue concedido el título de Eccellenza por Benito Mussolini. He de decir que los Eccellenza eran, en general, gente rica o poderosa mientras que Fermi era tan sólo un simple científico sin poder ni dinero.Pues bien, se organizó una reunión de la Academia que sería presidida por el propio Mussolini. Debido a ello las puertas estaban guardadas por dos carabinieri. Cruzaron sus fusiles ante el pequeño FIAT que conducía y le preguntaron quién era.Fermi pensó que no le creerían si les decía que era un Eccellenza porque todos los que los eran llevaban coches mucho más solemnes conducidos por chóferes. De este modo, Fermi sonrió a los carabinieri y les dijo:- Soy el chófer de Eccellenza Fermi.Y le dejaron entrar sin hacer preguntas para que pudiera esperar a su señor.La otra anécdota que relaciona a Fermi con el ejército, esta vez de los EEUU en lugar del italiano, es que recién llegado se enroló en el Proyecto Manhattan (el de la bomba atómica) y se encontró cara a cara con los almirantes estadounidenses.- Fulano de tal es un gran general - le dijeron.
- ¿Cuál es la definición de un gran general? - preguntó Fermi como era típico en él.
- Se supone que es un general que ha ganado muchas batallas consecutivas.
- ¿Cuántas?Después de sumar y restar un poco, se fijaron en cinco.- ¿Qué fracción de generales americanos son grandes?Después de sumar y restar un poco más, se fijaron en un pequeño tanto por ciento.- Pero imaginemos - replicó Fermi - que no existe algo así como un gran general, que todos los ejércitos son iguales y que ganar una batalla es puramente un asunto de probabilidades. Entonces, la probabilidad de ganar una batalla es una de dos, o sea, 1/2; la de ganar dos 1/4; tres 1/8; cuatro 1/16 y cinco 1/32 que es cerca del 3%. Es lógico esperar que un pequeño tanto por ciento de generales americanos venzan cinco batallas consecutivas por pura casualidad. Ahora bien, ¿alguno ha ganado diez batallas consecutivas?.
A que...¿tenía razón sobre lo que he dicho al principio?
De Enrico Fermi (premio Nóbel de Física en 1938) se cuentan multitud de anécdotas relacionadas con su ingenio, agudeza y mentalidad crítica. Hoy os cuento dos de ellas que relacionan a este hombre con el ejército.
Por sus primeros descubrimientos de física fue elegido miembro de la Real Academia Italiana de Ciencias y le fue concedido el título de Eccellenza por Benito Mussolini. He de decir que los Eccellenza eran, en general, gente rica o poderosa mientras que Fermi era tan sólo un simple científico sin poder ni dinero.Pues bien, se organizó una reunión de la Academia que sería presidida por el propio Mussolini. Debido a ello las puertas estaban guardadas por dos carabinieri. Cruzaron sus fusiles ante el pequeño FIAT que conducía y le preguntaron quién era.Fermi pensó que no le creerían si les decía que era un Eccellenza porque todos los que los eran llevaban coches mucho más solemnes conducidos por chóferes. De este modo, Fermi sonrió a los carabinieri y les dijo:- Soy el chófer de Eccellenza Fermi.Y le dejaron entrar sin hacer preguntas para que pudiera esperar a su señor.La otra anécdota que relaciona a Fermi con el ejército, esta vez de los EEUU en lugar del italiano, es que recién llegado se enroló en el Proyecto Manhattan (el de la bomba atómica) y se encontró cara a cara con los almirantes estadounidenses.- Fulano de tal es un gran general - le dijeron.
- ¿Cuál es la definición de un gran general? - preguntó Fermi como era típico en él.
- Se supone que es un general que ha ganado muchas batallas consecutivas.
- ¿Cuántas?Después de sumar y restar un poco, se fijaron en cinco.- ¿Qué fracción de generales americanos son grandes?Después de sumar y restar un poco más, se fijaron en un pequeño tanto por ciento.- Pero imaginemos - replicó Fermi - que no existe algo así como un gran general, que todos los ejércitos son iguales y que ganar una batalla es puramente un asunto de probabilidades. Entonces, la probabilidad de ganar una batalla es una de dos, o sea, 1/2; la de ganar dos 1/4; tres 1/8; cuatro 1/16 y cinco 1/32 que es cerca del 3%. Es lógico esperar que un pequeño tanto por ciento de generales americanos venzan cinco batallas consecutivas por pura casualidad. Ahora bien, ¿alguno ha ganado diez batallas consecutivas?.
A que...¿tenía razón sobre lo que he dicho al principio?






























